El miércoles 1 de marzo, día nacional de los jardines botánicos, justo un año después de haber dado comienzo al proceso, la Alcaldía de Medellín y la Junta Directiva de la institución presentaron a la comunidad los resultados de lo que un equipo de profesionales de diversas disciplinas ha concebido para hacer de este un espacio público para la recreación, la investigación científica y la educación ambiental.

La historia comenzó hace más de un siglo, en lo que en ese entonces se llamó Baños del Edén y luego Bosque de la Independencia. Ahora, el Jardín Botánico de Medellín, fundación privada sin ánimo de lucro creada en 1972, inicia la transformación que lo llevará a convertirse en uno de los más importantes de América Latina.

El resultado se integrará a una zona que también se revitaliza a partir de otros proyectos estratégicos de la Alcaldía: la creación del Parque Explora, la renovación del Parque Norte, la intervención de Carabobo y el Macroproyecto de Moravia. Unidos al Parque de los Deseos, el Planetario Municipal, la Universidad de Antioquia y el Museo Cementerio de San Pedro, conformaremos un espacio público incomparable al servicio de los habitantes de Medellín y sus visitantes.


Gracias al compromiso de la Alcaldía de Medellín, con el respaldo del Area Metropolitana del Valle de Aburrá y Corantioquia, el Jardín se transformará completamente. Esta tarea se desarrollará en tres frentes:

Renovación institucional: definimos un plan estratégico a diez años, los planes y políticas de trabajo para cada área. Iniciamos el mejoramiento de procesos, de dotación y del personal que requiere el Jardín.

Renovación museológica: somos un museo vivo y como tal contamos con colecciones documentales, exicadas (secas) y vivas, que debemos conservar y enriquecer. Definimos un guión museológico a partir del cual se embellecerán los jardines actuales y se crearán otros nuevos.

Renovación arquitectónica y urbanística: un equipo interdisciplinario definió las necesidades de intervención en la infraestructura del Jardín, de manera que se estableció qué será conservado, demolido o construido, de acuerdo con los principios definidos para todo el proceso.

El presupuesto calculado para realizar la totalidad de las intervenciones es de 26 mil millones de pesos, que incluyen los trabajos arquitectónicos, el enriquecimiento de colecciones vivas y de las zonas verdes, la construcción del espacio público, la recuperación de la laguna y la quebrada y la señalización. La mayor parte de esta inversión será realizada por la Alcaldía de Medellín, con el apoyo del Area Metropolitana del Valle de Aburrá y Corantioquia.

Se conservará el máximo de zonas verdes y el mínimo de edificaciones.
 
Todas las obras tendrán carácter educativo, bien sea por su adhesión a la arquitectura ambiental o por la posibilidad que brinda de facilitar el conocimiento y aproximación a lo que las estructuras contienen.
 
La sostenibilidad, en términos ambientales, económicos y temporales, será una característica básica de todas las intervenciones, incluyendo sistemas operativos y técnicos (sistema integrado de aguas tratadas, lluvias y subterráneas, ventilación, residuos sólidos, iluminación).
 

Se creará un jardín sorprendente, que genere espacios diversos, para lograr que el disfrute no se agote en una sola visita.
 
Las obras serán sobrias, de manera que realcen la belleza de lo natural.
 
El peatón será privilegiado, tanto en el anillo exterior que rodea el Jardín, como en el interior del mismo.
 
El reordenamiento del Jardín aprovechará todo el territorio existente, generando tensiones en el área total y evitando la concentración de los visitantes en un solo sector.

La renovación fortalecerá la misión científica del Jardín, al mismo tiempo en que resalta su vocación como espacio público de alta calidad, propicio para la recreación de la comunidad y el turismo.
 
La renovación tendrá siempre presente la relación con los demás espacios culturales y proyectos estratégicos de la zona, con un énfasis especial en Explora y Carabobo, así que el proceso contará con la participación de los equipos de trabajo de estos proyectos.
Para facilitar el desarrollo del proyecto, la intervención del Jardín se dividió en componentes que son ejecutados de manera independiente, del 2006 al 2007. Ellos son:
ORQUIDEORAMA: considerado el punto focal de la renovación y corazón del Jardín Botánico. Su diseño es resultado de un concurso de ideas, en el que participaron arquitectos locales. El grupo ganador, compuesto por Plan B (Felipe Mesa y Alejandro Bernal) y JPRCR (J. Paul Restrepo y Camilo Restrepo), desarrolló un diseño inspirado en las formas orgánicas y sistemáticas presentes en la naturaleza. El diseño de lo que han llamado “flor-árbol”, permitirá crear una estructura que se repite, con algunas variaciones, conformando el techo y el interior del nuevo Orquideorama, a manera de las celdas de un panal. El espacio que se deriva es un jardín cubierto, en el que se realizarán exposiciones permanentes y temporales de flora, además de todo tipo de eventos empresariales, recreativos, sociales o académicos. Los jardines internos darán prioridad a la presencia de orquídeas. La entrega a la comunidad del nuevo Orquideorama está prevista para la Feria de las Flores del 2006.
CERRAMIENTO: es considerado por la comunidad como el símbolo de la nueva institución. La caída del muro actual dará paso a lo que ha sido concebido como un parque que abraza al Jardín. Los arquitectos Ana Elvira Vélez y Lorenzo Castro determinaron que el territorio actual, enmarcado por el muro, se “encogiera” con el fin de ceder y generar más espacio público abierto alrededor del nuevo Jardín Botánico, construido por la Secretaría de Obras Públicas de Medellín. De esta manera, se creará una zona amplia, que comprende ciclovía, zona de paso para peatones y zonas de estar, de tal forma que los transeúntes disfruten del Jardín Botánico aún sin entrar en él. En consecuencia, el amoblamiento y la vegetación serán gratos, con alguna diversidad de acuerdo a la calle que se observe, con una reja mucho más transparente que el cerramiento de hoy. Anexo al cerramiento estarán ubicados El Café del Bosque, la tienda vivero, con acceso desde la calle o el interior del Jardín, y el Museo Etnobotánico, donde el público podrá observar la manera en la que tradicional y actualmente nuestras culturas le han dado uso a las plantas. Este componente se ejecutará por etapas, la primera de las cuales se desarrollará sobre la carrera Carabobo, coordinada con la renovación de esta vía, la construcción del Parque Explora y el Macroproyecto de Moravia. Las obras comenzarán en mayo de 2006 y finalizarán en el 2007.
EDIFICIO PATIO DE LAS AZALEAS: dadas sus dificultades estructurales, será renovado en un 50% y reconstruido totalmente en el 50% restante. El diseño, creado por el arquitecto Santiago Caicedo, responde a ese requisito, para crear una zona de eventos sobria y bella, de alta calidad. Se conservarán y mejorarán los tradicionales Salón Restrepo y el Auditorio, complementados por áreas de servicios más modernas y confortables. Adicionalmente se construirán espacios funcionales para múltiples eventos, un restaurante y un pequeño hotel boutique. En el interior del patio se conservará la estructura del claustro y se reacomodarán y enriquecerán las colecciones de azaleas, de manera que se conforme un catálogo vivo significativo. Su intervención está planeada para el año 2007.
 
EDIFICIO CIENTÍFICO: allí se concentrarán las tareas propias del Herbario, el Laboratorio y las oficinas del Jardín, con un diseño acorde a los principios definidos para la totalidad del proyecto. Integrado al edificio estará el invernadero y vivero científico, en el cual será posible realizar de manera controlada el cultivo de colecciones y zonas de vida, a la vista de los visitantes. El Edificio Científico será realizado por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, el diseño arquitectónico está a cargo de Nicolás Hermelin y su construcción finalizará en el primer semestre del 2007.

PAISAJISMO: se refiere a toda la renovación museológica de las colecciones vivas. Esta tarea se desarrolla de manera permanente y simultánea a la de los demás componentes descritos. La laguna Francisco José de Caldas, el Bosque Espontáneo y la quebrada El Molino serán las primeras en ser renovadas, gracias a la Secretaría del Medio Ambiente del Municipio de Medellín, el Área Metropolitana y Corantioquia. Se busca que los trabajos realcen la belleza natural de los espacios comprendidos y representen la diversidad de nuestra flora

Área científica: la investigación, el conocimiento, los usos culturales y potenciales y la preservación de la flora colombiana, serán las tareas que continuarán a cargo del equipo científico de la institución, preparado además para prestar servicios diversos a organizaciones públicas y privadas. El Herbario, uno de los más completos y antiguos del país, y el Laboratorio, ya modernizados, servirán de herramientas para que nuestros profesionales cumplan su misión, la que precisamente le otorga al Jardín el carácter Botánico. El énfasis mayor se hará en la protección de especies en peligro de extinción y áreas de delicado equilibrio ecológico, trabajos con los cuales el Jardín Botánico se acoge a acuerdos internacionales que ha suscrito el país y contribuye a que Medellín haga un aporte significativo al cumplimiento de uno de los siete objetivos de desarrollo del milenio trazados por la Organización de Naciones Unidas, que impone invertir la pérdida de recursos del medio ambiente.
Área de conservación: tendremos el personal y el equipo necesario para responsabilizarnos de la conservación de la flora in situ (en el lugar donde crece originalmente) o ex situ (en nuestro Jardín y otros sitios de la ciudad y del país). Su cuidado y mantenimiento, tanto en espacios públicos como privados, será nuestra prioridad. Como complemento, la Empresa Botánica Integral EBI, podrá ser contratada para encargarse del componente vegetal de cualquier zona verde, desde el diseño y la creación de jardines hasta su establecimiento y atención.

Área de educación, recreación y cultura ciudadana: nos proponemos un espacio público de alta calidad, abierto a todo tipo de públicos, con una oferta permanente de actividades ambientales y programas culturales diversos, que nos lleven a disfrutar aún más la belleza de un jardín urbano, pero también a valorar el componente de flora que puede rodearnos en cualquier lugar en el que nos encontremos.

Área de mercadeo y eventos: todas nuestras empresas, programas, espacios y servicios estarán a disposición de organizaciones y particulares que los requieran y que aprecien las ventajas de un pulmón verde en medio de la ciudad.

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